El marisco y el sexo
Jueves, 21 Agosto 
El marisco y el sexo femenino entrelazan sus apariencias para convertir las ostras, las almejas e, incluso, los berberechos, en los cúlmenes culinarios del placer en un viaje que empieza en la mesa y termina en el colchón.
Por extensión, ya se consideran estimulantes hasta las angulas y los langostinos. Si bien es cierto que algunos alimentos aportan su granito de arena a la excitación por la producción de aminoácidos o sintetizadores que participan en la producción de hormonas o en la actividad del sistema nervioso, no se puede recurrir a ellos como tabla de salvación para lograr reactivar la libido.
